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JAZZLEGENDS

por Xavier Catalán

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Un disco esencial: Kind of Blue (Miles Davis, 1959)

23 de octubre de 2026 · Xavier Catalán

Ilustración original
Ilustración original

Si solo pudieras escuchar un disco de jazz en tu vida, mucha gente te diría que fuera este. Kind of Blue está considerado el álbum de jazz más vendido de la historia y, a la vez, uno de los más queridos por los propios músicos. Lo bonito es que no hace falta saber nada para disfrutarlo: suena tranquilo, cercano, casi como una conversación a media luz. Pero detrás de esa calma hay una pequeña revolución.

El contexto

A finales de los años cincuenta, el jazz moderno vivía del bebop y del hard bop: temas rápidos, con muchos acordes que cambian a toda velocidad y que obligan al solista a correr detrás de la armonía. Miles Davis buscaba otra cosa. Quería más espacio, más aire. La idea era construir las piezas sobre escalas, los llamados modos, que se mantienen durante varios compases. Así el músico ya no persigue los acordes: puede detenerse, explorar y contar una historia con calma. A esto se le acabó llamando jazz modal.

Los músicos

Miles reunió a un sexteto de lujo. A la trompeta, él mismo. A los saxos, dos personalidades opuestas: John Coltrane, intenso y torrencial, en el tenor, y Julian «Cannonball» Adderley, luminoso y lleno de blues, en el alto. Al piano, Bill Evans, de toque delicado e impresionista, que había dejado el grupo meses antes y volvió para la grabación. En «Freddie Freeloader» le sustituye Wynton Kelly, más bluesero. Completan la base Paul Chambers al contrabajo y Jimmy Cobb a la batería.

Cómo se grabó

El disco se grabó en solo dos sesiones, el 2 de marzo y el 22 de abril de 1959, en el estudio de Columbia en la calle 30 de Nueva York, una antigua iglesia famosa por su sonido. Miles llegó con apenas unos esbozos: escalas, una melodía, algunas indicaciones. Casi no hubo ensayos, y muchas de las tomas que escuchamos fueron las primeras completas. Esa sensación de descubrimiento en tiempo real se nota en cada nota. Columbia lo publicó en agosto de 1959.

Por qué importa

Kind of Blue demostró que se podía improvisar de otra manera, y abrió el camino a lo que Coltrane, Herbie Hancock o Wayne Shorter harían en los años siguientes. Además, ha seguido vendiendo durante décadas: en 2019 superó los cinco millones de copias certificadas en Estados Unidos. La Biblioteca del Congreso lo incluyó en su registro nacional de grabaciones en 2002.

Qué escuchar, tema a tema

«So What». Empieza con un diálogo entre el piano y el contrabajo. Fíjate en cómo Paul Chambers lanza una pregunta y los vientos responden con dos notas, como quien dice «so what?» («¿y qué?»). Luego escucha el solo de Miles: pocas notas, mucho silencio.

«Freddie Freeloader». Un blues relajado, con Wynton Kelly al piano. Es la pista más «tradicional» y una buena forma de comparar el estilo de los tres solistas uno tras otro.

«Blue in Green». Una balada breve y melancólica, con el piano de Bill Evans en primer plano. Escúchala de noche, sin prisas. Su autoría se atribuyó a Davis, aunque Evans siempre sostuvo que era suya.

«All Blues». Un blues en compás de 6/8 que se mece como una ola. Atento al vaivén que marcan los saxos y el contrabajo y al sonido de la trompeta con sordina.

«Flamenco Sketches». El cierre más contemplativo: cada solista recorre una serie de cinco escalas a su ritmo. El título y un pasaje de aire español recuerdan el interés de Miles por la música de España, que culminaría poco después en Sketches of Spain.

Una invitación

Ponlo entero, de principio a fin, sin hacer otra cosa. Después vuelve a «So What» y elige a un solo músico para seguirlo durante todo el tema. Cada escucha te revelará algo nuevo. Y si te quedas con ganas, visita las fichas de Miles Davis, John Coltrane y Bill Evans en JazzLegends: este disco es la puerta perfecta para conocerlos.