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JAZZLEGENDS

por Xavier Catalán

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El Olimpo del jazz: las 10 figuras que forjaron la leyenda

24 de octubre de 2026 · Xavier Catalán

Hacer una lista de los diez nombres más grandes del jazz es una tarea injusta por definición. Siempre se queda alguien fuera, y cualquier aficionado tendrá su propio panteón. Pero si quieres entrar en esta música, conviene empezar por las figuras que cambiaron las reglas del juego: las que inventaron un sonido, abrieron una época o dejaron un disco que todavía hoy sirve de puerta de entrada. Aquí tienes diez. De cada una te cuento por qué importa, qué disco escuchar primero y un tema concreto para ponerte ahora mismo.

1. Louis Armstrong

Retrato de Louis Armstrong
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Nacido en Nueva Orleans en 1901, Louis Armstrong convirtió el jazz en un arte de solistas. Antes de él, la música de su ciudad era sobre todo un tejido colectivo; con su trompeta, el improvisador pasó a ser el protagonista. Además, su forma de cantar, relajada y llena de swing, influyó en casi todos los vocalistas que vinieron después.

Disco clave: las grabaciones de los Hot Five y Hot Seven (1925-1928), reunidas en muchas recopilaciones.

Para escuchar: «West End Blues» (1928). La cadencia de trompeta del arranque, sola y sin acompañamiento, es una de las entradas más famosas de la historia del jazz.

2. Duke Ellington

Retrato de Duke Ellington
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Duke Ellington, nacido en Washington en 1899, dirigió su orquesta durante medio siglo y la trató como un instrumento propio. Escribía pensando en el timbre de cada músico, y así creó un repertorio enorme que mezcla baile, blues y ambición sinfónica. Es el compositor más grabado de la historia del jazz, por delante incluso de Thelonious Monk.

Disco clave: Ellington at Newport (1956). El concierto en el festival de Newport relanzó su carrera, gracias en parte al larguísimo solo de saxo tenor de Paul Gonsalves en «Diminuendo and Crescendo in Blue».

Para escuchar: «Take the "A" Train», la sintonía de la orquesta, escrita por su colaborador Billy Strayhorn.

3. Billie Holiday

Retrato de Billie Holiday
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Billie Holiday nació en Filadelfia en 1915 y nunca tuvo una gran extensión vocal. No le hizo falta. Cantaba retrasando o adelantando las frases como si fuera un saxofonista, y cada palabra sonaba vivida. Fue Lester Young quien la apodó «Lady Day».

Disco clave: Lady in Satin (1958), con arreglos de cuerda de Ray Ellis. Su voz ya está gastada, y precisamente por eso conmueve tanto.

Para escuchar: «Strange Fruit» (1939), una canción contra los linchamientos en el sur de Estados Unidos, basada en un poema de Abel Meeropol. Escúchala con atención: es tan bella como dura.

4. Ella Fitzgerald

Retrato de Ella Fitzgerald
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Si Holiday era la intensidad, Ella Fitzgerald era la perfección: afinación impecable, dicción clarísima y un scat capaz de improvisar como un instrumento de viento. Nacida en Newport News (Virginia) en 1917, la llamaron «la Primera Dama de la Canción», y sus Songbooks dedicados a los grandes compositores estadounidenses son una enciclopedia del repertorio clásico.

Disco clave: Ella in Berlin (1960), un directo que entró en el Grammy Hall of Fame en 1999.

Para escuchar: «Mack the Knife», del mismo concierto. Ella olvida la letra a mitad del tema y se inventa otra sobre la marcha, con un humor contagioso.

5. Charlie Parker

Retrato de Charlie Parker
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Charlie Parker, «Bird», nació en Kansas City en 1920 y murió con solo 34 años, en 1955. En ese tiempo, junto a Dizzy Gillespie, puso en marcha el bebop: tempos rapidísimos, armonías complejas y solos que parecían imposibles. Casi todo el jazz moderno sale de ahí.

Disco clave: Jazz at Massey Hall (1953), grabado en Toronto con Gillespie, Bud Powell, Charles Mingus y Max Roach. Fue la última vez que Parker y Gillespie grabaron juntos.

Para escuchar: «Ornithology», una melodía nueva construida sobre los acordes de «How High the Moon», un truco muy típico del bebop.

6. Thelonious Monk

Retrato de Thelonious Monk
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Thelonious Monk, nacido en Rocky Mount (Carolina del Norte) en 1917, tocaba el piano como nadie: notas que chocan a propósito, silencios inesperados, ritmos que tropiezan y se recuperan. Al principio muchos lo tomaron por torpeza. Hoy sus temas son pilares del repertorio, desde «Blue Monk» hasta «Straight, No Chaser».

Disco clave: Brilliant Corners (1957), su primer disco en Riverside con composiciones propias, con Sonny Rollins al saxo tenor.

Para escuchar: «'Round Midnight», probablemente la balada más versionada del jazz moderno. Es también una de las paradas de nuestra Ruta de 10 standards.

7. Miles Davis

Retrato de Miles Davis
William P. Gottlieb, Colección de la Biblioteca del Congreso de EE. UU. (dominio público)

Miles Davis (Alton, Illinois, 1926) no se quedó quieto nunca. Pasó por el bebop con Parker, abrió el cool, popularizó el jazz modal y, a finales de los sesenta, electrificó el jazz con Bitches Brew. Su trompeta, a menudo con sordina, demuestra que menos notas pueden decir más. Este año celebramos su centenario.

Disco clave: Kind of Blue (1959), grabado en solo dos sesiones con John Coltrane, Cannonball Adderley y Bill Evans. Le dedicamos un post entero en la sección de Posts.

Para escuchar: «So What». Escucha el diálogo entre el contrabajo de Paul Chambers y la respuesta de los vientos.

8. John Coltrane

Retrato de John Coltrane
Hugo van Gelderen / Anefo, Wikimedia Commons, CC0

John Coltrane, nacido en Hamlet (Carolina del Norte) en 1926, llevó el saxofón tenor a lugares desconocidos. Primero fue una avalancha de notas sobre armonías endiabladas; después, una búsqueda espiritual cada vez más libre. Murió en 1967, con 40 años, y su influencia en los saxofonistas sigue siendo enorme.

Disco clave: A Love Supreme (1965), una suite en cuatro partes grabada en una sola sesión el 9 de diciembre de 1964 con McCoy Tyner, Jimmy Garrison y Elvin Jones.

Para escuchar: «Giant Steps» (del disco homónimo de 1960). Sus cambios de tonalidad son tan rápidos que se ha convertido en una prueba de fuego para cualquier improvisador.

9. Charles Mingus

Retrato de Charles Mingus
Tom Marcello, Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0

Charles Mingus (Nogales, Arizona, 1922) fue contrabajista virtuoso, pero sobre todo un compositor torrencial. Su música mezcla el góspel de la iglesia, el blues, el bebop y la herencia de Ellington, con grupos que suenan a veces caóticos y siempre muy humanos. También fue una voz combativa contra el racismo.

Disco clave: Mingus Ah Um (1959), su primer disco para Columbia.

Para escuchar: «Goodbye Pork Pie Hat», una elegía a Lester Young, que había muerto ese mismo año. Se ha convertido en un standard.

10. Art Blakey

Retrato de Art Blakey
Fotopersbureau De Boer, Wikimedia Commons, CC0

Art Blakey, nacido en Pittsburgh en 1919, fue mucho más que un batería explosivo. Sus Jazz Messengers funcionaron durante décadas como una escuela del hard bop: por allí pasaron Lee Morgan, Wayne Shorter, Freddie Hubbard o Wynton Marsalis, entre muchos otros. Blakey empujaba a los jóvenes desde la batería y luego los dejaba volar.

Disco clave: Moanin' (1958), grabado para Blue Note el 30 de octubre de 1958, con Lee Morgan y Benny Golson.

Para escuchar: «Moanin'», del pianista Bobby Timmons. Su esquema de llamada y respuesta suena a iglesia y a blues a la vez. También forma parte de nuestra Ruta de 10 standards.

Cierre: el Olimpo tiene más dioses

Faltan muchos: Coleman Hawkins, Lester Young, Dizzy Gillespie, Sarah Vaughan, Bill Evans, Sonny Rollins... Esta lista no pretende cerrar ningún debate, sino abrirte una puerta. Elige un nombre, pon el tema recomendado y escúchalo sin prisa. Si te engancha, en la ficha de cada artista encontrarás más discos y canciones, y en la Ruta de 10 standards tienes un camino para seguir avanzando. El jazz se descubre así: un disco lleva a otro, y a otro, y a otro.